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La música de las esferas

No concibo un mundo sin música. No concibo fronteras auditivas. Asesino la música a diario materialmente, pero la música vive en mí. Pitágoras enfatizó en su importancia hace casi tres mil anios. Pitágoras sería piratero igual que yo. Tanto, tanto fervor de melodías que me decidí, hace un 1 año, 2 meses y 5 días. He cruzado la cordillera en busca de ritmos que se niegan a esta copia feliz del edén. La primera experiencia del viajante es interesante y excitante, de no ser por la señora ticket ventana, que se interpone entre la ventanilla, mi cámara y yo. Ventana, sí, esa ventanilla ovalada que regala copos de algodón, cumbres nevadas. Que deja traslucir que la precordillera no es más que un esbozo cómico de la majestuosidad de los macizos andinos. Esos hielos destellando en su fulgor relucientemente enceguecedor. Publicistas de Ace, no ignoren ese material tan preciado. Majestuosa es la blanca montaña, que te dió por baluarte el señor que se encarga del aseo andino todas las maña...

Cambio de estación

Variando la temperatura, el año avanza y me doy cuenta de que llevo tantos más años de hechos inconclusos. También noté que el invierno llegó en pleno otoño.Próximamente: fin del clima mediterráneo en Chile. Cada vez se marcan menos las estaciones. Parafraseando a un escribidor amigo histórico , las 4 estaciones son 3, invierno y verano Por más que me esmere en terminar las cosas, a fin de cuentas sólo culmino en otra cosa muy diferente a la que hice anteriormente y en eso se me van los días, muchas veces por razones ajenas a mi voluntad. Dicen que los genios son así, pero en realidad yo creo que me da más para Ungenia. Esto no es lo que espero ni lo que quiero, es lo que el mundo quiere y hace de mí. No basta con la voluntad de crecer, de avanzar y todos esos esloganes. Lo permanente en el tiempo es el cambio y el azar conforma una parte bastante considerable en la existencia de toda mujer y de todo hombre. Cambia, todo cambia. En verdad no podría decir que me arrepiento de que mi...

¿Que ocurre cuándo dejamos de ser niños?

Sin lugar a dudas, la experiencia más cruda de la vida no ficcional es el paso del mundo feliz creado a la medida de los ojos de un niño a un mundo real como el que vivimos. Cayendo en la melomanía de que tiempos pasados fueron mejores, evoco muchos recuerdos, en los que no existía infanticidio, femicidio, pedofília ni otras conductas sombrías y escabrosas de la mente humana. No es pretender tapar el sol con un dedo, las cosas no dejan de existir porque nosotros no las vemos, pero mi mundo feliz sí carecía de todo tipo de parafilias, mi mundo alegre era mil veces al cuadrado más habitable: poseía vetas de lo humano, era solidario, consecuente y justo. El frío de las mañanas era más dulce, el calor de los veranos más sincero y los vientos de primavera más añorables de antaño que ahora. No olvidemos que nosotros éramos el futuro promisorio, resulta ser que aquí permanecimos, queriendo con ansias un vestigio del pasado, deseando un despojo de la felicidad obtenida por medio de una ilusión...

FUNESTIDAD

2008 años de Dios y todavía no tengo el gusto. Vienen pruebas sorpresa sin haber estudiado la realidad con antelación, ¿quién se carcajea de nosotros a cada momento? Ahí en el pupitre alguien nos reprueba una y otra vez. Somos los nacidos para ser maldecidos, los de la alegría trágica, del relampagueante ánimo de la vida. No somos los de entonces ni los mismos, no somos los que somos ni somos los monos, ni elegantes ni campantes, no somos nada porque la nada es algo. Somos el eslabón perdido de la calamidad que nos arrebata nuestras quimeras. Y a veces me agota ser y parecer, parecer ser humano, aparecer entre los hombres, perecer en vida. Me parezco a esos raperos que van por la vida cantando rimas de lengua fácil, que matan a todas las mujeres que abortan y viven a los que fuman marihuana. Inconsecuente, inconsistente y contradictoria, más humana que humana plasmaría algún rebelde en las melenudas páginas del rock. -Chuchetumadre... -Dígame, chuchetumadre -¡Chuchetumadre! -Gracias, ...

VIDA

V iolencia, i diotismo, d olor y a ngustia. Signos acuosos en surcos de melancolía, arados de carne lacerada por el duelo, años, años muchos años, "el tiempo pasa nos vamos poniendo enfermos". Fragmentos de minutos cristalizados en los vidrios de invierno, horas cálidas bajo el mismo cielo plomizo. Personas, muchas personas, de mentes distintas retorcidas por la infamia de sus propias acciones. Vida, esto si que es vida, vivalavidaconoptimismo, si no púdrase, al mundo no le importa.

MANÍ-FIESTO DE LAS FUERZAS ANTIFIDEÍSTICAS ORGANIZADAS

Desde nuestra facultad de Fideosofía y Humanidades queremos declarar al mundo nuestra infidelidad culinaria. Lo culinario es nuestro y sabemos bien que utilidad le prestamos. Si bien nuestros postulados son fidedignos queremos el derecho pleno a manifestarnos ya, en contra del sistema gastronómico globalizado y recocido. Si ésta es una democracia, se puede protestar contra Ralco, Pascua Lama, la represa de Aysén, el Sueldo ético, las ballenas ( se entiende pro y no contra) y el Transantiago, tenemos las armas de la crítica a nuestro favor y declaramos los siguientes preceptos: 1. Queremos comer el arroz bien graneado, las papas fritas con ketchup chorreando, usar y abusar de todo alimento altamente colesterógeno. 2. El coraje, la audacia, la rebelión, serán elementos esenciales de nuestra resistencia alimenticia. Muerte a los atletas y su alimento olímpico. No más carbohidratos. 3. La cocina exaltó, hasta hoy, la inmovilidad ar gourmet ativa, el tedio comestibl...

OVÁRICA

Tiene toda la razón, es como el espejito espejito de la blancaputanieves ¿ espejito: quién es la más inestablecita? . Yo, la reina del soliloquio y de la bipolaridad. Nunca he sabido lo que quiero, voy de la euforia al odio,de la alegría a la desolación. Si fuera al psicólogo me redireccionaría al psiquiatra, de ahi directo al manicomio. Es la herencia, la familia está llena de huevones y huevonas locas, alcohólicos, esquizoides, neuróticohistéric@s, hasta los más normales se terminan contagiando cual gripe en invierno. Escribo una sarta de cosas que no significan nada, pero como el hombre y la mujer nunca tienden a la economía del lenguaje la ñoñolingüística ésta vez está de mi parte. Alguien o algo de mi lado al menos, ya que esta soledad voluntaria se me hace bastante incómoda en ocasiones como hoy. Y pensar que mañana y ayer, todo es culpa mía por ser una persona tan extraña, digna de estar en un museo, un insectario o un herbario, en un sobre lleno de estampillas ( estampilla,...