Ir al contenido principal

"A través de la violencia puedes matar lo que odias, pero no puedes matar el odio"









La esclavitud sustentada en las ideas racistas, de género u orientación sexual propende a la discriminación y exclusión de ciertos grupos humanos en las decisiones que encaminan a la humanidad.
No es un sistema arcaico abolido por completo, pues está presente en la humanidad hasta nuestros días, enmascarado y metamorfoseado en las más diversas prácticas, oculto en cada nación.
A través de la mirada de Kevin Mc Donald y su filme “El último rey de Escocia” basado en la novela de Giles Foden, un autor criado en África, podremos mirar una realidad histórica y constatar en qué medida persiste la tendencia hegemónica de someter y aniquilar las formas de diversidad humana: una nueva esclavitud.
Entre los años 1971 y 1979 el militar Idi Amín tomó el poder en Uganda y generó lo que es conocido mundialmente como el holocausto ugandés. No sé si les suena mucho esa historia, o es un Dejavu mío.
Amín en primera instancia surge como el ideal de mandatario del pueblo: un hombre de origen pobre, de esfuerzo que logra llegar al poder y promete a sus ciudadanos considerables mejoras a su calidad de vida ya que el también proviene de una aldea y ha vivido la misma precariedad. Todo unido a su carácter humorístico que muestra a sus compatriotas y que le facilita el camino para ganar su confianza.
Su régimen se vio sustentado en la persecución y represión brutal de sus opositores, los métodos de su policía se hicieron tristemente célebres por su ferocidad más allá de las fronteras de Uganda.
Desterró a miles de asiáticos que habitaban Uganda en su plan nacionalista de “africanización” del país. Consideraba que ellos tenían el monopolio del comercio y la agricultura en desmedro de la población local.
Amnistía Internacional aproxima en 300.000 las víctimas de su mandato aunque estudios posteriores elevan esa cifra fácilmente en medio millón de personas. Su barbarie hizo que el Tribunal de Justicia de La Haya le acusara de Genocidio.
El 11 de abril de 1979, el frente Liberación Nacional de Uganda, formado por 18 grupos de expatriados y apoyado militarmente por las tropas de Tanzania (pues intentó anexar una parte de esta nación a Uganda) logró derrocar a Idi Amin, quien murió por causas naturales exiliado en Arabia Saudita en el año 2003 a los 78 años, sin nunca haber pagado por sus crímenes.
Cabe destacar es el hecho de cómo las condiciones socio-históricas que gatillan a una actitud prejuiciosa en el individuo pueden variar radicalmente según los intereses de la contingencia. Esto lo vemos ejemplificado en diversos acontecimientos de la película en cuestión, sobre todo en lo concerniente a la influencia británica:
- Los ingleses fundaron sus colonias en África de la misma forma en que Idi Amin lo hizo con posterioridad, sometiendo a los africanos a su hegemonía y controlando la economía.
-Inglaterra en primera instancia prestó su ayuda a Idi Amín pero luego, al ver que para la opinión pública internacional el régimen del militar cada vez se hacía más insostenible, se desmarcó y distanció de su responsabilidad política.
- Para Amin, Inglaterra simboliza al “hombre blanco que viene a África, toma lo que le sirve y se va”.
De la misma forma y sin darse cuenta, Amin, quien desprecia la explotación del hombre negro por el hombre blanco, opera de manera muy similar en Uganda, matando y reprimiendo a sus propios compatriotas en el marco de un nacionalismo absurdo y mal entendido.
En resumen, queda de manifiesto que el problema de la exclusión, la discriminación y la violación de derechos esenciales para el hombre es provocado únicamente por objetivos políticos e ideológicos exacerbados y erróneamente manejados por las limitantes del ser humano. De esta manera, con el afán de obtener y mantener el poder, los líderes se ciegan, pasando a llevar a quienes ven como sus potenciales enemigos, sin comprender que de la conjunción de esta versatilidad humana se puede generar un producto mucho más enriquecido. Afán que ha perdurado en la historia y seguirá perdurando, perpetuando el flagelo de la esclavitud, bajo distintas formas, pero con el mismo fondo.
*Este es un extracto de un trabajo para un curso que se llama Holocausto y Derechos Humanos, si quieren difundirlo no olviden la fuente :P

Comentarios

Entradas más populares de este blog

RENUNCIA VOLUNTARIA

De mi consideración: Por intermedio de la presente comunico a ustedes mi renuncia voluntaria a su civilización pacificadora, en conformidad al artículo 666 N° 6, del Código del Heaven and Hell y 669, del mismo cuerpo legal, la cual se hará efectiva a contar del día de hoy. No agradeciendo bajo ningún punto de vista el haberme permitido vivir en vuestro mundo tan hostil, les comunico que los motivos de mi renuncia son que me tienen hasta el pico que no tengo con su sociedad de consumo de bienes ilusorios, la televisión de farándula y sus educativos reality show de hueonas huecas y gritonas, los programas culturales en que la gente se dedica a comer, los filósofos robafrases de las redes sociales, los políticos corruptos y sus maniobras chupasangres de la teta del fisco, los milicos apostando el 10% en Monticello, los pacos de Dipreca, la lucha libre americana más falsa que amigo de facebook, los inventores de hóroscopos negros-blancos-verdes (alias astrólogos), las viejas pitas de...

Puente

Cuando crucé por milésina vez el puente Pedro de Valdivia, me detuve un momento a contemplar el paisaje nublado y a meditar sobre el poco tiempo que me quedaba. Observé las riberas del río, el contraste entre el concurrido e histórico mercado fluvial y el solitario MAC, en la ribera contraria.            Una tradicional lancha de paseo se acercaba navegando en medio de las calmas y grisáceas aguas. Capturé algunas imágenes, temporalmente en la memoria del teléfono, para siempre en la retina y continué disfrutando de la melancólica vista invernal, tan familiar desde aquellos eternos cinco años. Miré hacia el lado, una mujer, de unos cincuenta años, también se deleitaba con la escena, absorta en la belleza policroma de Valdivia.      Como buena melómana, mi  banda sonora, Tres Libras y una avalancha de recuerdos en 3:39, en esos tiempos comenzábamos a derrotarnos. Me pregunté si las personas que encadenaron su "amor eterno" al p...

Cambio de folio

A las puertas de los treinta años: he reído, he llorado (mucho), me he sacado la mierda por un futuro, me he vendido, me he comprado, he reptado por las paredes, por el pasto, por el cielo y el mar. He lascerado mi piel con las piedras rígidas de la vida, las rocas del silencio y los mares de desconsuelo. Con mis rodillas sangrantes me he puesto en pie, tratando de sobrevivir a las llagas de la vida; a la tentación de la muerte y a la perdición del amor. Así son los treinta años: de mucho, de todo, de poco, de taquicardia y ansiedad. Así son los treinta años, andados, recuperados, perdidos y desperdiciados como si fiueran un segundo fugaz en el tiempo. Pero la vida es siempre seguir, tratar, forzar un destino peculiar.