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Pre-ella



En la prehistoria de mi vida al parecer fui muy amiga de la oratoria como se manifiesta en esta captura de un momento que no volverá más. Tal vez sea la instancia del primer discurso mentirosillo , la primera canción destemplada o la primera poesía recitada, quién sabe,
" yo la de entonces ya no soy la misma", parodiando a un caballero que se apellidaba Nerodi o algo así.


Me empeño últimamente en la afición melancólica de volver atrás, de evocar los recuerdos más queridos, ésto de cumplir 25 me ha vuelto una persona más apegada a la existencia, más humana y agradecida de lo que la vida me ha dado y negado, de los errores, para cometerlos una y otra vez cuando el resultado sea grato, para enmendarlos cuando las cosas marchen mal.

Me he quedado prendada de pequeños momentos y detalles, de personas que no están pero que alguna vez alegraron mis horas, de ésos que nos dejan un dulzor extraño que cuesta no degustar una y otra vez.

Soy cada día más humana, ya no me desvivo por ideales abstractos y contradictorios, la vida ahora consiste en SER, la capacidad de sentir y de disfrutar la existencia es la que nos hace humanos, cada día un poco más.



Comentarios

Polila dijo…
Me gustó el "fashion emergency" que le hiciste a tu blog.
Claro que ese gesto con los dedos me recuerda la regla de los hombres altos vs. los hombres bajos (si no te la sabes de ahí te la explico -jajajaja-).

Y recuerda... EL CARTEL DIGNIFICA.

Saludos

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