Ir al contenido principal

Escrito del 11/04/1996

Voy a recorrer el mundo no me busques
sé que estaré lejos, muy lejos
mis alas volarán sobre aquellos continentes
cruzaré los océanos, más lejos, muy lejos

Pasaré a través de un túnel oscuro
la luz estará en mi casi ausente imaginación
luego escalaré una montaña de recuerdos
navegaré un mar de palabras sin ninguna explicación
entraré a la selva de los sueños
despertarme...dudo.

Nadie se imagina dónde llegaré
nadie sabrá que voy a hacer
sólo sé si ahora o nunca volveré

En mi camino no habrá barreras
si se me cruzan las sortearé
¿qué camino? no queda nada
no hay días, tardes, noches, ni un sólo amanecer
será un viaje hacia la nada misma
una expedición a donde no sé.

Me pregunto, no ocurre nada
las respuestas desaparecieron
no sé qué ni quién se las llevó
quizá fue una tormenta de dudas
o se extraviaron en el inexistente cielo

No sé lo que busco, no sé lo que quiero
pienso el horizonte, a nada temo.

Mi mente se agotó, mis pensamientos esfumados
no comprendo nada del mundo, nada de nada, nada de la nada
ni el cielo ni el infierno prefiero...sólo camino hacia la nada.

Comentarios

Polila dijo…
Hola, loga!

Así por ser,tenis que puro escribir acerca del milagro auspiciado por San Guchito.

Taambién podría ser un güen tópico cómo planificaste volar la facultad con un atentado terrorista, etc.

Nos veimos.

Entradas más populares de este blog

RENUNCIA VOLUNTARIA

De mi consideración: Por intermedio de la presente comunico a ustedes mi renuncia voluntaria a su civilización pacificadora, en conformidad al artículo 666 N° 6, del Código del Heaven and Hell y 669, del mismo cuerpo legal, la cual se hará efectiva a contar del día de hoy. No agradeciendo bajo ningún punto de vista el haberme permitido vivir en vuestro mundo tan hostil, les comunico que los motivos de mi renuncia son que me tienen hasta el pico que no tengo con su sociedad de consumo de bienes ilusorios, la televisión de farándula y sus educativos reality show de hueonas huecas y gritonas, los programas culturales en que la gente se dedica a comer, los filósofos robafrases de las redes sociales, los políticos corruptos y sus maniobras chupasangres de la teta del fisco, los milicos apostando el 10% en Monticello, los pacos de Dipreca, la lucha libre americana más falsa que amigo de facebook, los inventores de hóroscopos negros-blancos-verdes (alias astrólogos), las viejas pitas de...

Puente

Cuando crucé por milésina vez el puente Pedro de Valdivia, me detuve un momento a contemplar el paisaje nublado y a meditar sobre el poco tiempo que me quedaba. Observé las riberas del río, el contraste entre el concurrido e histórico mercado fluvial y el solitario MAC, en la ribera contraria.            Una tradicional lancha de paseo se acercaba navegando en medio de las calmas y grisáceas aguas. Capturé algunas imágenes, temporalmente en la memoria del teléfono, para siempre en la retina y continué disfrutando de la melancólica vista invernal, tan familiar desde aquellos eternos cinco años. Miré hacia el lado, una mujer, de unos cincuenta años, también se deleitaba con la escena, absorta en la belleza policroma de Valdivia.      Como buena melómana, mi  banda sonora, Tres Libras y una avalancha de recuerdos en 3:39, en esos tiempos comenzábamos a derrotarnos. Me pregunté si las personas que encadenaron su "amor eterno" al p...

Cambio de folio

A las puertas de los treinta años: he reído, he llorado (mucho), me he sacado la mierda por un futuro, me he vendido, me he comprado, he reptado por las paredes, por el pasto, por el cielo y el mar. He lascerado mi piel con las piedras rígidas de la vida, las rocas del silencio y los mares de desconsuelo. Con mis rodillas sangrantes me he puesto en pie, tratando de sobrevivir a las llagas de la vida; a la tentación de la muerte y a la perdición del amor. Así son los treinta años: de mucho, de todo, de poco, de taquicardia y ansiedad. Así son los treinta años, andados, recuperados, perdidos y desperdiciados como si fiueran un segundo fugaz en el tiempo. Pero la vida es siempre seguir, tratar, forzar un destino peculiar.